Janette Arriaga Aguirre no solo entrena para medirse con algunas de las mejores atletas del mundo; también lo hace mientras ejerce la maternidad. La potosina, licenciada en Educación Física y Deportes, entrenadora y atleta de alto rendimiento, ha representado a México en las semifinales de los CrossFit Games en 2024 y 2025, además de competir en el Wodapalooza 2025 en la categoría Elite por equipos. Lo que hace unos años veía “solo en la tele”, hoy lo vive desde la línea de competencia.

Su historia no comenzó en grandes escenarios, sino en entrenamientos funcionales a los que asistía de forma intermitente porque el gimnasio le quedaba lejos. Fueron otros atletas quienes la animaron a probar el CrossFit de manera formal. Apostó por una disciplina que exige fuerza, técnica y resistencia mental, y convirtió esa curiosidad en proyecto de vida.

El salto internacional llegó en mayo de 2024, cuando viajó a California en Estados Unidos para disputar las semifinales. Al principio no dimensionaba el alcance del logro. “No me lo creía… fue hasta que estuve ahí que me cayó el veinte de que estaba compitiendo al lado de gente que admiro”, admite. En el circuito competitivo también destacó en el Open en línea: en su cuarto año alcanzó el sexto lugar nacional y el puesto 538 a nivel mundial. “Para mí es wow”, afirma.

La preparación implicó sacrificios concretos. Su equipo entrenaba en Querétaro mientras ella permanecía en San Luis Potosí, por lo que viajaba cada fin de semana para integrarse a las sesiones colectivas. “Físicamente fue difícil… ellos ya estaban juntos y yo tenía que acoplarme. Pero era un sueño y dije: tengo que lograrlo”, explica. No pudo mudarse por trabajo ni por su hijo, así que convirtió el trayecto constante en la única alternativa para no renunciar.

A la exigencia deportiva se suma la maternidad. Jan entrena y compite acompañada de su hijo Mateo, con el respaldo de su familia. Aunque ha enfrentado cuestionamientos por continuar en el alto rendimiento, su postura es firme: “Yo debo estar bien para poder estar bien con él. Él y yo somos un equipo”. Su palabra clave es determinación: “Claro que me canso… pero es no quitar el dedo del renglón”. Con nuevas competencias en la mira, Jan Arriaga sigue construyendo una carrera que combina fuerza física, disciplina y una decisión firme de no elegir entre ser atleta o ser madre: porque la maternidad, lejos de frenarla, también la impulsa.