Paula Ramirez

La distancia no ha impedido que Laura Castillo acompañe la carrera futbolística de su hija, Diana García, aunque aceptar que se fuera de San Luis Potosí a los 16 años para jugar profesionalmente no fue fácil. Desde entonces, su apoyo ha cambiado de forma: de llevarla a los entrenamientos y esperar hasta que terminara, a llamarla todos los días para saber cómo está y mantenerse cerca mientras construye su carrera con Rayadas de Monterrey.

Diana comenzó a jugar a los tres años y medio, cuando seguía a su hermano mayor a los entrenamientos escolares. Aunque su madre la inscribió en gimnasia y natación, ella insistía en que quería jugar fútbol. Laura organizaba sus horarios de trabajo para llevarla a las canchas, prepararle el uniforme y acompañarla a los partidos. «Yo quiero fútbol, bueno, te acompaño y hacemos que funcione», recordó sobre la decisión de apoyar el interés de su hija.

La separación se volvió parte de la trayectoria de Diana tras ser seleccionada en unas visorias para incorporarse al Pachuca. Como tenía 16 años, sus padres la acompañaron para revisar los contratos antes de que se quedara en la Casa Club. Laura recordó que, durante esa etapa, su hija llegó a llamarla triste; le ofreció regresar a casa, pero Diana le aclaró que solo estaba triste en ese momento y que no quería abandonar su sueño. Después pasó por León y llegó a Rayadas, mientras su familia sigue aprendiendo a acompañarla desde la distancia.

A partir de esa experiencia, Laura aconseja a las madres que apoyen las aspiraciones deportivas de sus hijas y mantengan una comunicación constante con ellas, especialmente cuando deben salir de casa para buscar oportunidades profesionales. Aunque no pudo cambiar de residencia para estar cerca de Diana, explicó que habla con ella todos los días para hacerle saber que la acompaña a la distancia. También reconoció que la separación implica sacrificios para las jóvenes y sus familias.

La nominación de Diana al Balón de Oro en 2022 y el bicampeonato obtenido con Rayadas en 2024 están entre los momentos que más orgullo le han dado a Laura. Ahora espera que su hija vuelva a ser convocada a la Selección Nacional y alcance una de sus principales metas: disputar un Mundial y representar a México. “Que siempre tendrá nuestro apoyo”, dijo sobre lo que quiere que Diana sepa, y recordó la frase que suele transmitirle: “Cuando quieras algo, que el cielo sea tu límite mi niña”

Comments are closed.