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Por: Frida Zapien
El equipo de Mazatlán Femenil se despidió de su estadio, conocido como el “Encanto”, en lo que significó no solo el cierre de un ciclo deportivo, sino también el fin de su participación en la Liga MX Femenil.

En la jornada 16 del torneo Clausura 2026 de la Liga MX Femenil, el Mazatlán FC Femenil recibió a Atlético de San Luis Femenil en el Estadio “El Encanto”. El partido tuvo acceso gratuito como una forma de agradecer a la afición que acompañó al equipo durante el torneo, tanto en sus resultados favorables como en los momentos más complicados.

El encuentro terminó con derrota para Mazatlán por 1-0. Más allá del resultado, el partido marcó el último juego del equipo como local, en un contexto donde, al finalizar el torneo, el club dejará de participar en la Liga MX Femenil. Durante el Clausura 2026, Mazatlán logró cinco partidos sin derrota en casa.

Entre esos resultados se encuentra una goleada ante Necaxa y un empate frente a Tigres, actuales campeonas del torneo. Más allá del resultado, este partido dejó algo que no se mide en el marcador. Fue la última vez que el equipo salió a su cancha como local, la última vez que ese recorrido se hizo en casa.

El estadio “El Encanto” se queda con todo lo que pasó ahí: con las jugadoras que lo pisaron, con los partidos que se jugaron y con esos momentos que fueron formando el paso del equipo por la liga. No es solo el final de un partido, es el cierre de ese espacio donde todo eso coincidió durante un tiempo. El torneo aún no termina, pero hay partes de la historia que se cierran antes. Esta fue una de ellas. La despedida de un lugar que acompañó al equipo en cada jornada en casa.

La despedida se dio en el marco del proceso de venta del club Mazatlán FC, cuya franquicia pasará a manos del Atlante, lo que implica una reestructuración total de la institución. Con la salida de la franquicia, el equipo femenil desaparecerá como tal dentro de la Liga MX Femenil, marcando el fin de una etapa para el fútbol profesional en Mazatlán en esta categoría.

Por: Yesenia Medina Díaz

Atlético de San Luis Femenil recibió a las felinas de la UANL en el Estadio Libertad Financiera, en un encuentro que se mantuvo reñido a pesar del resultado.

Tras empatar ante las Centellas de Necaxa, las potosinas regresaron a casa para enfrentarse a la escuadra de San Nicolás de los Garza. Con las estadísticas en su contra y con una afición expectante, el coloso de Valle Dorado fue testigo de cómo las auriazules dejaron todo en el césped.

El encuentro comenzó con un San Luis bien parado. A pesar de los constantes tiros a puerta por parte del equipo visitante, las locales no se achicaron e incluso sorprendieron con varias llegadas al arco rival, logrando contener por momentos la ofensiva de las campeonas del torneo pasado. Amina Bello destacó entre sus compañeras al generar peligro y hacer tambalear a la defensiva visitante.

Al minuto 13’, tras un centro al área, María Sánchez recibió el balón y realizó un tiro atropellado que fue aprovechado por Jheniffer Da Silva, quien empujó el esférico para marcar el primer tanto del partido. Después del gol, las potosinas bajaron momentáneamente el ritmo, mientras que las felinas mantuvieron la presión ofensiva, incluso estrellando un balón en el travesaño que puso en peligro el arco defendido por Dayra Duarte.

Al minuto 27’, Farlyn Caicedo fue amonestada con tarjeta amarilla por una entrada a destiempo sobre Diana Ordóñez. Tras el incidente, las potosinas lograron recomponerse, recuperar el ritmo del partido y mantenerse firmes en busca del empate.

Los primeros 45 minutos concluyeron sin mayores eventualidades. Para la segunda mitad, ambas escuadras salieron con determinación, lo que se reflejó en la intensidad del juego y en las amonestaciones. Se registraron cinco tarjetas amarillas: por parte de San Luis, Rebeca Contreras al 58’, Amina Bello al 68’ y Fernanda Sánchez al 83’; mientras que por las visitantes fueron sancionadas Jimena López al 60’ y Andrea Hernández al 75’.

Al minuto 84, en una jugada a balón parado, Natalia Colín, recién ingresada desde la banca, se hizo presente en el área y, con un certero cabezazo, amplió la ventaja para las felinas.

En los minutos finales, Atlético de San Luis intentó reaccionar, pero la falta de contundencia frente al arco impidió que acortaran distancias en el marcador. Con este resultado, las potosinas suman su octava derrota del torneo, mientras que Tigres reafirma su dominio y continúa en la pelea por los primeros puestos de la tabla.

La afición consiguió marcar un aforo de 2 mil 500 personas aficionadas, dentro del estadio el apoyo hacia las felinas no pasó desapercibido, pero la afición local se hizo presente y mantuvieron el apoyo firme para las potosinas. El siguiente enfrentamiento del Atlético de San Luis Femenil será en Torreón Coahuila contra Santos Laguna en el Estadio Corona, el próximo 28 de marzo. 

Por: Yesenia Medina Díaz


Atlético de San Luis (ADSL), tras una racha de partidos en la que solo había conseguido empatar y con tan solo una victoria, comenzó su reivindicación al vencer a su rival Puebla, luego de su fuerte caída ante Rayadas.

Un partido lleno de emociones y futbol levantó a la afición auriazul de las butacas para cantar los goles ensartados en la portería rival y colocar al equipo en el número 10 de la tabla del Clausura 2026. El encuentro, celebrado en el Estadio Libertad Financiera, dejó sanciones acreedoras de tarjetas amarillas y una roja. La pasión se vivió a flor de piel durante los 90 minutos y las jugadoras no dudaron en dar todo de sí en el campo, lo cual fue suficiente para conseguir su segunda victoria del torneo.

En el encuentro se disfrutó también el debut de la guardameta de 19 años, Dayra Duarte, quien comenzó como titular en lugar de Valeria Zárate, jugadora que había sido titular desde el torneo pasado. Según declaraciones del director técnico, Ignacio Quintana, su ausencia se debió a una competencia interna. También considera que la decisión responde a que el club busca que cada jugadora sea cada vez mejor, y eso incluye que sus propias compañeras arqueras se conviertan en una forma de crecimiento.

Los primeros 45 minutos comenzaron con unas potosinas sedientas de victoria. Tal fue la presión que el conjunto visitante tuvo que lidiar con dos goles consecutivos. Ambos tantos fueron obra de Enyerlianny Higuera. El primero llegó al minuto 8, tras un trazo que comenzó desde la portería de Duarte y que, con la técnica y sacrificio de Enyerlianny, logró poner arriba en el marcador a las locales.

Con la confianza establecida para la escuadra de Quintana, una nueva jugada nació entre Frida Gómez, Amina Bello y Enyerlianny, lo que dejó indefensa a la zaga del Puebla y permitió fabricar un contundente 2-0.

En el transcurso del primer tiempo hubo una incidencia con E. Hernández-Repreza, quien se hizo acreedora a una tarjeta amarilla bajo el criterio de la silbante Mariana Gómez. Este hecho más adelante afectaría a las potosinas, pues al subir la intensidad en la segunda mitad del encuentro, Hernández-Repreza sumó una segunda tarjeta amarilla tras un enfrentamiento corporal y verbal con una de sus contrincantes.

A pesar de quedar con una jugadora menos en el campo, las rojiblancas y el cuerpo técnico realizaron los cambios necesarios para acomodar el esquema y jugar sus cartas a favor. Lograron mantener una alineación casi inmovible y, a pesar de los intentos del conjunto poblano, las visitantes se fueron sin ningún tanto a su favor.

Con este resultado, las jugadoras potosinas sumaron tres puntos más, lo que les permitió avanzar al lugar número 10 de la tabla, por encima de equipos como Pumas y Necaxa. Precisamente, este último será su próximo rival el 15 de marzo, cuando enfrenten a las Centellas del Necaxa en el Estadio Victoria de Aguascalientes, en punto de las 16:00 horas.

Por: Zamanta Rosas Ostiguin

Alumnas y docentes y personal administrativo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (FCC), de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), se reunieron para participar en un picnic conmemorativo por el Día Internacional de las Mujeres (8M), bajo el lema “Mujeres inspirando mujeres” crearon un espacio de convivencia, reflexión y reconocimiento entre ellas.

La actividad inició con una dinámica que invitó a las estudiantes a responder una pregunta sencilla pero profunda: ¿qué mujer te inspira?. Aunque podría pensarse que las jóvenes mencionarían a artistas, influencers o figuras públicas, todas coincidieron en que su mayor inspiración está en su entorno cercano.

Madres, abuelas, hermanas y amigas fueron las mujeres más mencionadas. Alexa, alumna de la facultad, compartió con emoción: “La mujer que más me inspira es mi mamá, porque ella me enseñó a ser muy fuerte y valiente ante cualquier situación.”

Otra estudiante señaló que las mujeres de su familia le han enseñado a ser valiente y a no quedarse callada ante las injusticias, mientras que Ilse expresó que quien más la inspira es su mejor amiga, ya que gracias a ella aprendió a no tener miedo de ser ella misma.

El encuentro se realizó a un costado de la cancha de la facultad, donde el ambiente se llenó de momentos emotivos. Entre risas, reflexiones e incluso algunas lágrimas, las asistentes compartieron historias que mostraron la fuerza y la importancia de las redes de apoyo entre mujeres.

Además de las dinámicas se les preguntó ¿qué significa para ti el 8M en una sola palabra?. Las respuestas fueron tan diversas como significativas. Algunas estudiantes mencionaron palabras como: amor, lucha, valentía, resiliencia, trabajo duro, fuerza y fortaleza. Cada una de estas palabras refleja no solo experiencias personales, sino también el sentido colectivo del 8M, una fecha que recuerda la historia de las mujeres, sus luchas y las marchas que buscan igualdad, respeto y justicia.

Estas respuestas demuestran que, para muchas jóvenes, el 8M no es solo una fecha en el calendario, sino un momento histórico para reconocer la fortaleza de las mujeres que abrieron camino antes que ellas y para seguir construyendo espacios más justos. Durante el picnic, palabras como amor, fuerza, resiliencia y unión reflejaron el significado profundo de esta fecha para las participantes: un tiempo para recordar la historia de las mujeres, valorar a quienes las inspiran en su vida diaria y fortalecer las redes de apoyo entre mujeres.

Por: Ana Pau Vázquez

En una ciudad donde los espacios deportivos siguen siendo terreno de disputa, Furiosas Roller Derby SLP se abre pista sobre ruedas. No sólo practican un deporte de contacto poco difundido en San Luis Potosí; han construido un espacio propio donde mujeres, madres, niñas y jóvenes entrenan sin pedir permiso. “Somos puras morras en todos los ámbitos”, dicen con orgullo. Su proyecto rebasa la competencia: organizan bazares para sostener al equipo, impulsan una escuelita y habilitaron una ludoteca que permite a las mamás entrenar mientras otras compañeras cuidan a las infancias.

El roller derby es un deporte de contacto que se juega en una pista ovalada sobre patines. Una jugadora —la “jammer”— busca anotar puntos mientras sus compañeras, las “blockers”, abren paso y contienen al equipo rival. “Es un deporte muy completo, nos ayuda a desarrollar fuerza, resistencia, equilibrio y velocidad”, explica Danely Rangel. Pero, más allá de lo físico, subrayan el sentido de comunidad: “Entre todas construimos algo muy bonito… el fin común es patinar y sentirnos a gusto en un espacio que es para nosotras”.

Fana, conocida en la pista como Fuega, acompañó al equipo desde fuera durante su embarazo. Psicopedagoga y feminista, coordina la ludoteca instalada a un costado de la cancha. “Es un espacio que se abre ahí mismo para que las mamás puedan entrenar y observar a sus niños. Es voluntario y nos encantaría recibir donativos”, señala. Aunque hizo una pausa deportiva, continúa gestionando iniciativas como el “Furibazar” para reunir recursos. “Busco seguir involucrada y seguir impulsando cosas para nuestra comunidad”.

El camino, reconocen, no ha sido sencillo. Practicar un deporte de contacto siendo un equipo femenil todavía despierta prejuicios. “No nos toman tan en serio”, lamenta Tania, conocida como Ponny Bear. En los espacios donde entrenan, otras disciplinas suelen tener prioridad y han recibido negativas bajo argumentos como el desgaste del suelo por los patines. Aunque han presentado oficios, no han conseguido un espacio techado y adecuado para realizar partidos. “Necesitamos una cancha amplia para montar la pista y recibir audiencia… en otros estados hay más apoyo; aquí no se ha podido”, explican. Ante la falta de condiciones, muchas veces deben viajar para competir.

Aun así, no se detienen. Organizan rodadas en espacios abiertos, prestan o rentan equipo a quienes desean iniciarse y promueven el Derby Junior porque, dicen, “las niñas son el futuro”. El mensaje que envían a otras mujeres es directo: “Vivir sin miedo al juicio… nuestro cuerpo puede hacer cosas increíbles”. Su apuesta no es sólo deportiva: es política en el sentido más cotidiano. Ocupar la pista es también ocupar espacios donde la mujer ya no puede ni debe ser infravalorada.

Por: Ana Pau Vázquez

La estatura le cerró la puerta a la selección mexicana, pero no al voleibol. Edith Lira García convirtió ese obstáculo en motor y hoy, desde San Luis Potosí, entrena a niñas que sueñan con llegar a lo más alto del deporte a través de la escuela Tuneritas, un proyecto que nació casi por casualidad y que hoy reúne a jugadoras en distintas categorías.

Originaria de Monterrey, Edith Lira comenzó a jugar voleibol a los siete años y con el tiempo representó a Nuevo León en diferentes selecciones estatales. Su meta era vestir la camiseta nacional, pero el requisito para aspirar a la selección era medir al menos 1.70 metros y ella alcanzaba 1.60. Para compensarlo se exigía más que muchas de sus compañeras: entrenaba con la selección, con su escuela y al regresar a casa continuaba con ejercicios físicos.

La exigencia comenzó desde muy joven. A los 14 años ya competía en circuitos con jugadoras de hasta 24 años, experiencia que la llevó a entrenar incluso dos veces al día para mantenerse en el cuadro titular. El voleibol también le abrió oportunidades académicas: gracias a su desempeño obtuvo una beca en la Universidad Regiomontana, donde participó en torneos de la CONADE y su equipo consiguió el primer lugar. “Cuando tienes sueños y metas, la pasión no se limita”, afirma.

Su etapa como entrenadora comenzó tras mudarse a San Luis Potosí para trabajar en el Colegio Salesiano. La escuela Tuneritas surgió cuando decidió integrar a su hija a los entrenamientos y otras niñas comenzaron a sumarse. Con el tiempo el proyecto creció y continúan presentándose en torneos estatales y nacionales. Para Edith, ver el desarrollo de sus alumnas es una de las mayores satisfacciones: “Es un orgullo ver cómo van creciendo y cómo empiezan a creer en lo que pueden lograr”.

En un ámbito donde predominan los entrenadores hombres, reconoce que abrirse camino no siempre ha sido sencillo. “Somos pocas mujeres entrenadoras y a veces piensan que no sabemos mucho”, comenta. Aun así, asegura que su mayor motivación es acompañar a las jugadoras en sus metas deportivas. Algunas ya entrenan en Monterrey, mientras la academia continúa formando nuevas voleibolistas que aspiran a competir a nivel alto, el mismo sueño que ella persiguió desde niña.

Por: Ana Paula Vázquez
Silvia Elena Guerrero García, “Chivis”, se convirtió en la primera potosina en debutar en la Liga Mexicana de Softbol (LMS), hecho que marcó un precedente para el deporte profesional en San Luis Potosí. Con 19 años, la lanzadora y bateadora forma parte de las Bravas de León para la temporada 2026, luego de haber iniciado su carrera profesional con Sultanes de Monterrey en la campaña 2024-2025, tras acudir a los tryouts fundacionales del circuito.

Nacida el 19 de noviembre de 2005, Silvia comenzó a jugar softbol desde muy pequeña y acumula nueve años en el alto rendimiento. Ha integrado en diversas ocasiones la Selección Mexicana, con la que obtuvo medalla de plata panamericana y oro sudamericano, además de campeonatos nacionales representando a Sinaloa y Nuevo León. En el ámbito universitario, representa a la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), institución donde también cursa sus estudios.

Sobre su incursión en la liga profesional, destacó la relevancia de abrirse paso en una estructura históricamente vinculada al béisbol varonil. En su temporada de debut participó primero como outfielder y posteriormente como pitcher —su posición principal—, y formó parte del partido que estableció el récord Guinness de mayor asistencia en la historia del softbol femenil, con cerca de 14 mil personas en las gradas. Tras esa actuación, recibió nuevas oportunidades en encuentros clave, consolidándose en la rotación.

Guerrero subrayó que el respaldo del público fue determinante en ese proceso. “Los comentarios de la gente bonita que me estaba apoyando me sirvieron muchísimo, porque de verdad sentía el apoyo. A veces alguien solo pone ‘felicidades’ y parece algo pequeño, pero para nosotros son palabras muy honestas. A veces necesitas que te digan que estás haciendo buen trabajo, que eres suficiente, que eres talentosa, que te esfuerzas mucho y que te lo mereces”, expresó al referirse a los mensajes de aliento que recibe.

La jugadora reconoció que el alto rendimiento implica una exigencia constante que va más allá del terreno de juego. Señaló que ha enfrentado problemas de salud mental mientras sostiene rutinas de entrenamiento de cuatro o cinco horas diarias, siete días a la semana. “Es una pelea que se tiene que ganar todos los días. A veces estás cansada, triste o desmotivada, pero tienes que salir otra vez y ser valiente”, afirmó.

Para la potosina, la creación de la LMS abrió un espacio que antes no existía para niñas y jóvenes que hoy pueden aspirar a ser deportistas profesionales y verlo como una posibilidad real. “Sean valientes, porque van a estar solas y eso no está mal. Es lo mejor que tienen, porque es suyo. Nadie te va a poder quitar esa alma poderosa que tú tienes”, concluyó.

Janette Arriaga Aguirre no solo entrena para medirse con algunas de las mejores atletas del mundo; también lo hace mientras ejerce la maternidad. La potosina, licenciada en Educación Física y Deportes, entrenadora y atleta de alto rendimiento, ha representado a México en las semifinales de los CrossFit Games en 2024 y 2025, además de competir en el Wodapalooza 2025 en la categoría Elite por equipos. Lo que hace unos años veía “solo en la tele”, hoy lo vive desde la línea de competencia.

Su historia no comenzó en grandes escenarios, sino en entrenamientos funcionales a los que asistía de forma intermitente porque el gimnasio le quedaba lejos. Fueron otros atletas quienes la animaron a probar el CrossFit de manera formal. Apostó por una disciplina que exige fuerza, técnica y resistencia mental, y convirtió esa curiosidad en proyecto de vida.

El salto internacional llegó en mayo de 2024, cuando viajó a California en Estados Unidos para disputar las semifinales. Al principio no dimensionaba el alcance del logro. “No me lo creía… fue hasta que estuve ahí que me cayó el veinte de que estaba compitiendo al lado de gente que admiro”, admite. En el circuito competitivo también destacó en el Open en línea: en su cuarto año alcanzó el sexto lugar nacional y el puesto 538 a nivel mundial. “Para mí es wow”, afirma.

La preparación implicó sacrificios concretos. Su equipo entrenaba en Querétaro mientras ella permanecía en San Luis Potosí, por lo que viajaba cada fin de semana para integrarse a las sesiones colectivas. “Físicamente fue difícil… ellos ya estaban juntos y yo tenía que acoplarme. Pero era un sueño y dije: tengo que lograrlo”, explica. No pudo mudarse por trabajo ni por su hijo, así que convirtió el trayecto constante en la única alternativa para no renunciar.

A la exigencia deportiva se suma la maternidad. Jan entrena y compite acompañada de su hijo Mateo, con el respaldo de su familia. Aunque ha enfrentado cuestionamientos por continuar en el alto rendimiento, su postura es firme: “Yo debo estar bien para poder estar bien con él. Él y yo somos un equipo”. Su palabra clave es determinación: “Claro que me canso… pero es no quitar el dedo del renglón”. Con nuevas competencias en la mira, Jan Arriaga sigue construyendo una carrera que combina fuerza física, disciplina y una decisión firme de no elegir entre ser atleta o ser madre: porque la maternidad, lejos de frenarla, también la impulsa.

A los 55 años, cuando los médicos le prohibieron volver a correr por una lesión en las rótulas, María del Rosario Cervantes Méndez tomó una decisión que redefinió su vida deportiva: cambiar la carrera por la marcha atlética. Lo que comenzó como una alternativa en el Parque Tangamanga terminó llevándola a podios mundiales. Hoy, la potosina conocida como “Chayito” es referente del atletismo máster y ejemplo de que la edad no es un límite.

Su incursión en la marcha comenzó en 2016, después de años como corredora. A los seis meses de entrenamiento obtuvo un segundo lugar en la Copa Internacional en la Cuna de la Independencia. En 2017 repitió la hazaña a nivel nacional y, tras prepararse durante un año con un entrenador olímpico, decidió buscar un lugar en un campeonato mundial. Contra los pronósticos —y pese a sus propios temores al competir junto a atletas olímpicas— se colocó como la segunda mejor mujer del mundo en su prueba. “No importa que empieces a los 30, a los 40 o a los 50. Que no te digan que no puedes. Tú puedes hacer lo que tú quieras”, afirma.

Desde entonces ha representado a México en campeonatos mundiales en Filadelfia y Gotemburgo, Suecia, donde obtuvo medallas de plata y oro, respectivamente. En marzo de 2025, en el World Masters Athletics Indoor Championship en Gainesville, Florida, registró 1:07:08 en 10 km marcha y 18:37.65 en 3 km. Ese mismo año, el Campeonato Nacional de Pista y Campo se realizó en su honor, donde ganó oro en 5 y 10 km, además de recibir el reconocimiento al Mérito Deportivo 2025.

En el ámbito internacional más reciente, dentro de la categoría W65-69, sumó oro y plata en el Campeonato Centroamericano y del Caribe Máster (NCCMA) 2025 y dos oros más en el Campeonato Sudamericano Máster en Chile. Entre todas sus preseas, una de las más significativas fue la obtenida en 20 km por equipos, prueba que completó sin amonestaciones técnicas, un logro fundamental en una disciplina donde la técnica lo es todo. En 2022 fue nombrada la mejor atleta del año por la asociación nacional del deporte máster, siendo la primera mujer en recibir esa distinción.

Madre de familia, Cervantes Méndez asegura que sus hijas son su motor y que cada competencia la enfrenta pensando en ellas. Defiende que el atletismo es “el deporte más noble”, porque cualquiera puede practicarlo, incluso después de cumplir con el trabajo, el hogar y la maternidad. En lo inmediato competirá nuevamente en Florida y proyecta asistir al Campeonato Mundial de Atletismo al Aire Libre Masters (WMAC) en Corea. Mientras tanto, lanza un llamado a atletas mayores de 30 y 35 años a integrarse a la Asociación de Atletas Máster del Estado. Su historia, insiste, es prueba de que nunca es tarde para empezar.

Santas del Potosí inició la reconfiguración de su plantel para la temporada 2026 de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional Femenil (LNBP) con la contratación de las extranjeras Asia Henderson y Christeina Bryan, además de la designación de Luis Andrés García Sevilla como nuevo entrenador del equipo.

Asia Henderson, ala-pívot y pívot de 1.90 metros, es originaria de Laurinburg, Carolina del Norte y portará el número 42. Cuenta con formación en la NCAA División I con Wichita State y UNCW, experiencia en la Liga Mexicana de Baloncesto Profesional Femenil con Mieleras de Guanajuato y paso internacional por Albania, en la Liga Unike. En su perfil destacan el liderazgo en bloqueos y protección del aro, así como registros superiores a 15 rebotes por partido en experiencia europea.

A la plantilla se suma Christeina Bryan, número 17, posición 4 – pívot de 1.85 metros, nacida en Saint Thomas, Jamaica. Se formó en Camperdown High School y Arizona Western College, y consolidó su desarrollo en Georgia State University dentro de la NCAA División I. Es una jugadora versátil, con presencia en la pintura, capacidad ofensiva y eficiencia en tiros de campo.

En el banquillo, el equipo estará encabezado por Luis Andrés García Sevilla, quien acumula más de 35 años de trayectoria como entrenador de selecciones nacionales varoniles y femeniles. Es campeón nacional en múltiples ocasiones, creador de Gansos Salvajes UIC en la LNBP, socio fundador de la Liga ABE Estudiantil, galardonado con la medalla Ducit et Docet y el entrenador mexicano con más años consecutivos como head coach en la LNBP, con 15 temporadas y clasificaciones constantes a playoffs.

Luego de haber quedado fuera sin explicación pública durante la temporada 2025, las Santas del Potosí volverán a competir a partir del 12 de marzo. Para la actual campaña, la LNBP Femenil estará integrada por ocho equipos; la quinteta potosina disputará seis partidos en marzo, nueve en abril y uno en mayo antes de definirse los equipos que avanzarán a la postemporada.