Por Wendy Jiménez | Publicado en Luchadoras
Culturalmente las mujeres mexicanas y latinoamericanas fuimos educadas para aguantar, sacrificar nuestros sueños por los deseos de los demás. Exigencias de género como la maternidad, el cuidado a los enfermos y el trabajo no remunerado, nos obligan a dedicar el tiempo, dinero, energía, entre otras cosas, a otras personas, dejando en segundo, tercero, cuarto o centésimo lugar nuestros anhelos, aquello que nos hace felices.
“Y además corredora”, un espacio que fue creado para que mujeres atletas puedan ayudarse unas a otra
El hambre de ganar y vivir con pasión llevó a la triatleta potosina, Vanessa Cortés Colis, a nunca perder de vista su objetivo primordial
La idea de que el hombre es más fuerte, más resistente, más habilidoso y que no puede verse superado por una mujer, se convirtió en el principal obstáculo a enfrentar al competir
Las mujeres que se dedican al fútbol se enfrentan a un contexto de profunda desigualdad con respecto a sus pares varones
