Paula Ramírez

Paulina Benavente tardó años en conseguir una acreditación que le permitiera cubrir una Copa del Mundo, pero cuando finalmente llegó a ella, el reto ya no era demostrar que podía estar ahí. Era entender todo lo que había tenido que hacer para llegar. La periodista y cronista deportiva potosina construyó su carrera sin estudiar periodismo, después de pasar más de una década dedicada a su familia y en un contexto donde, como ella misma recuerda, las oportunidades para las mujeres en los medios deportivos eran todavía más limitadas.

Su entrada al periodismo comenzó casi por casualidad, cuando utilizó Twitter para hablar de futbol y posteriormente recibió la oportunidad de escribir sobre deportes en un medio local. Después llegó la radio, la cobertura del equipo potosino y una decisión que marcaría su trayectoria: si las oportunidades disponibles ya tenían dueño, tendría que crear las propias. En 2014 fundó Pressport junto con dos compañeros, una agencia que comenzó a generar información desde distintas plazas del futbol mexicano para medios nacionales e internacionales. Años después, ese camino la llevó a Fox Sports y, finalmente, a la cobertura de la Copa del Mundo 2026.

La acreditación mundialista llegó apenas unos días antes del debut de México y sin que Benavente siquiera tuviera previsto viajar. Su nombre había sido incluido en la lista de acreditaciones de FIFA y, una vez en Ciudad de México, descubrió que podía cubrir conferencias y zonas mixtas. Terminó incorporándose a la cobertura de Fox Sports, mientras otro reportero se encargaba de las conferencias y ella seguía las zonas mixtas y el ambiente alrededor de los partidos. Cubrir un Mundial en su propio país, dijo, fue una experiencia inesperada, pero también la consecuencia de años de trabajo que pocas veces se ven detrás de una acreditación.

Sin embargo, a sus 47 años, Benavente tiene ahora una preocupación distinta. Mientras observa que los hombres pueden permanecer frente a los micrófonos durante décadas, reconoce que para las mujeres existe un temor que aparece con el paso del tiempo: que la edad termine convirtiéndose en un obstáculo, aun cuando continúen preparándose y haciendo su trabajo. Esa inquietud, asegura, es compartida por otras periodistas deportivas con quienes ha coincidido en espacios como el comité de selección del Salón de la Fama del Fútbol. Para ella, el verdadero desafío no siempre está en conseguir un lugar, sino en conservarlo.

Por eso, su historia también habla de las oportunidades que las mujeres han tenido que construir dentro del periodismo deportivo. Benavente reconoce que en el camino tuvo que hacer sacrificios, entre ellos perderse algunos partidos de sus hijos mientras desarrollaba su carrera, y que durante mucho tiempo incluso trabajó sin cobrar para ganar visibilidad. Si pudiera hablar con la mujer que comenzó escribiendo sobre futbol en Twitter, le pediría tener más paciencia e inteligencia emocional, pero no cambiaría el camino recorrido. Hoy, después de haber llegado a escenarios que alguna vez parecían lejanos, su siguiente reto es uno que todavía comparten muchas mujeres: permanecer.

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