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Juega como Niña

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Por: Yesenia Medina Díaz


Atlético de San Luis (ADSL), tras una racha de partidos en la que solo había conseguido empatar y con tan solo una victoria, comenzó su reivindicación al vencer a su rival Puebla, luego de su fuerte caída ante Rayadas.

Un partido lleno de emociones y futbol levantó a la afición auriazul de las butacas para cantar los goles ensartados en la portería rival y colocar al equipo en el número 10 de la tabla del Clausura 2026. El encuentro, celebrado en el Estadio Libertad Financiera, dejó sanciones acreedoras de tarjetas amarillas y una roja. La pasión se vivió a flor de piel durante los 90 minutos y las jugadoras no dudaron en dar todo de sí en el campo, lo cual fue suficiente para conseguir su segunda victoria del torneo.

En el encuentro se disfrutó también el debut de la guardameta de 19 años, Dayra Duarte, quien comenzó como titular en lugar de Valeria Zárate, jugadora que había sido titular desde el torneo pasado. Según declaraciones del director técnico, Ignacio Quintana, su ausencia se debió a una competencia interna. También considera que la decisión responde a que el club busca que cada jugadora sea cada vez mejor, y eso incluye que sus propias compañeras arqueras se conviertan en una forma de crecimiento.

Los primeros 45 minutos comenzaron con unas potosinas sedientas de victoria. Tal fue la presión que el conjunto visitante tuvo que lidiar con dos goles consecutivos. Ambos tantos fueron obra de Enyerlianny Higuera. El primero llegó al minuto 8, tras un trazo que comenzó desde la portería de Duarte y que, con la técnica y sacrificio de Enyerlianny, logró poner arriba en el marcador a las locales.

Con la confianza establecida para la escuadra de Quintana, una nueva jugada nació entre Frida Gómez, Amina Bello y Enyerlianny, lo que dejó indefensa a la zaga del Puebla y permitió fabricar un contundente 2-0.

En el transcurso del primer tiempo hubo una incidencia con E. Hernández-Repreza, quien se hizo acreedora a una tarjeta amarilla bajo el criterio de la silbante Mariana Gómez. Este hecho más adelante afectaría a las potosinas, pues al subir la intensidad en la segunda mitad del encuentro, Hernández-Repreza sumó una segunda tarjeta amarilla tras un enfrentamiento corporal y verbal con una de sus contrincantes.

A pesar de quedar con una jugadora menos en el campo, las rojiblancas y el cuerpo técnico realizaron los cambios necesarios para acomodar el esquema y jugar sus cartas a favor. Lograron mantener una alineación casi inmovible y, a pesar de los intentos del conjunto poblano, las visitantes se fueron sin ningún tanto a su favor.

Con este resultado, las jugadoras potosinas sumaron tres puntos más, lo que les permitió avanzar al lugar número 10 de la tabla, por encima de equipos como Pumas y Necaxa. Precisamente, este último será su próximo rival el 15 de marzo, cuando enfrenten a las Centellas del Necaxa en el Estadio Victoria de Aguascalientes, en punto de las 16:00 horas.

Por: Zamanta Rosas Ostiguin

Alumnas y docentes y personal administrativo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (FCC), de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), se reunieron para participar en un picnic conmemorativo por el Día Internacional de las Mujeres (8M), bajo el lema “Mujeres inspirando mujeres” crearon un espacio de convivencia, reflexión y reconocimiento entre ellas.

La actividad inició con una dinámica que invitó a las estudiantes a responder una pregunta sencilla pero profunda: ¿qué mujer te inspira?. Aunque podría pensarse que las jóvenes mencionarían a artistas, influencers o figuras públicas, todas coincidieron en que su mayor inspiración está en su entorno cercano.

Madres, abuelas, hermanas y amigas fueron las mujeres más mencionadas. Alexa, alumna de la facultad, compartió con emoción: “La mujer que más me inspira es mi mamá, porque ella me enseñó a ser muy fuerte y valiente ante cualquier situación.”

Otra estudiante señaló que las mujeres de su familia le han enseñado a ser valiente y a no quedarse callada ante las injusticias, mientras que Ilse expresó que quien más la inspira es su mejor amiga, ya que gracias a ella aprendió a no tener miedo de ser ella misma.

El encuentro se realizó a un costado de la cancha de la facultad, donde el ambiente se llenó de momentos emotivos. Entre risas, reflexiones e incluso algunas lágrimas, las asistentes compartieron historias que mostraron la fuerza y la importancia de las redes de apoyo entre mujeres.

Además de las dinámicas se les preguntó ¿qué significa para ti el 8M en una sola palabra?. Las respuestas fueron tan diversas como significativas. Algunas estudiantes mencionaron palabras como: amor, lucha, valentía, resiliencia, trabajo duro, fuerza y fortaleza. Cada una de estas palabras refleja no solo experiencias personales, sino también el sentido colectivo del 8M, una fecha que recuerda la historia de las mujeres, sus luchas y las marchas que buscan igualdad, respeto y justicia.

Estas respuestas demuestran que, para muchas jóvenes, el 8M no es solo una fecha en el calendario, sino un momento histórico para reconocer la fortaleza de las mujeres que abrieron camino antes que ellas y para seguir construyendo espacios más justos. Durante el picnic, palabras como amor, fuerza, resiliencia y unión reflejaron el significado profundo de esta fecha para las participantes: un tiempo para recordar la historia de las mujeres, valorar a quienes las inspiran en su vida diaria y fortalecer las redes de apoyo entre mujeres.

Por: Ana Pau Vázquez

En una ciudad donde los espacios deportivos siguen siendo terreno de disputa, Furiosas Roller Derby SLP se abre pista sobre ruedas. No sólo practican un deporte de contacto poco difundido en San Luis Potosí; han construido un espacio propio donde mujeres, madres, niñas y jóvenes entrenan sin pedir permiso. “Somos puras morras en todos los ámbitos”, dicen con orgullo. Su proyecto rebasa la competencia: organizan bazares para sostener al equipo, impulsan una escuelita y habilitaron una ludoteca que permite a las mamás entrenar mientras otras compañeras cuidan a las infancias.

El roller derby es un deporte de contacto que se juega en una pista ovalada sobre patines. Una jugadora —la “jammer”— busca anotar puntos mientras sus compañeras, las “blockers”, abren paso y contienen al equipo rival. “Es un deporte muy completo, nos ayuda a desarrollar fuerza, resistencia, equilibrio y velocidad”, explica Danely Rangel. Pero, más allá de lo físico, subrayan el sentido de comunidad: “Entre todas construimos algo muy bonito… el fin común es patinar y sentirnos a gusto en un espacio que es para nosotras”.

Fana, conocida en la pista como Fuega, acompañó al equipo desde fuera durante su embarazo. Psicopedagoga y feminista, coordina la ludoteca instalada a un costado de la cancha. “Es un espacio que se abre ahí mismo para que las mamás puedan entrenar y observar a sus niños. Es voluntario y nos encantaría recibir donativos”, señala. Aunque hizo una pausa deportiva, continúa gestionando iniciativas como el “Furibazar” para reunir recursos. “Busco seguir involucrada y seguir impulsando cosas para nuestra comunidad”.

El camino, reconocen, no ha sido sencillo. Practicar un deporte de contacto siendo un equipo femenil todavía despierta prejuicios. “No nos toman tan en serio”, lamenta Tania, conocida como Ponny Bear. En los espacios donde entrenan, otras disciplinas suelen tener prioridad y han recibido negativas bajo argumentos como el desgaste del suelo por los patines. Aunque han presentado oficios, no han conseguido un espacio techado y adecuado para realizar partidos. “Necesitamos una cancha amplia para montar la pista y recibir audiencia… en otros estados hay más apoyo; aquí no se ha podido”, explican. Ante la falta de condiciones, muchas veces deben viajar para competir.

Aun así, no se detienen. Organizan rodadas en espacios abiertos, prestan o rentan equipo a quienes desean iniciarse y promueven el Derby Junior porque, dicen, “las niñas son el futuro”. El mensaje que envían a otras mujeres es directo: “Vivir sin miedo al juicio… nuestro cuerpo puede hacer cosas increíbles”. Su apuesta no es sólo deportiva: es política en el sentido más cotidiano. Ocupar la pista es también ocupar espacios donde la mujer ya no puede ni debe ser infravalorada.

Por: Ana Pau Vázquez

La estatura le cerró la puerta a la selección mexicana, pero no al voleibol. Edith Lira García convirtió ese obstáculo en motor y hoy, desde San Luis Potosí, entrena a niñas que sueñan con llegar a lo más alto del deporte a través de la escuela Tuneritas, un proyecto que nació casi por casualidad y que hoy reúne a jugadoras en distintas categorías.

Originaria de Monterrey, Edith Lira comenzó a jugar voleibol a los siete años y con el tiempo representó a Nuevo León en diferentes selecciones estatales. Su meta era vestir la camiseta nacional, pero el requisito para aspirar a la selección era medir al menos 1.70 metros y ella alcanzaba 1.60. Para compensarlo se exigía más que muchas de sus compañeras: entrenaba con la selección, con su escuela y al regresar a casa continuaba con ejercicios físicos.

La exigencia comenzó desde muy joven. A los 14 años ya competía en circuitos con jugadoras de hasta 24 años, experiencia que la llevó a entrenar incluso dos veces al día para mantenerse en el cuadro titular. El voleibol también le abrió oportunidades académicas: gracias a su desempeño obtuvo una beca en la Universidad Regiomontana, donde participó en torneos de la CONADE y su equipo consiguió el primer lugar. “Cuando tienes sueños y metas, la pasión no se limita”, afirma.

Su etapa como entrenadora comenzó tras mudarse a San Luis Potosí para trabajar en el Colegio Salesiano. La escuela Tuneritas surgió cuando decidió integrar a su hija a los entrenamientos y otras niñas comenzaron a sumarse. Con el tiempo el proyecto creció y continúan presentándose en torneos estatales y nacionales. Para Edith, ver el desarrollo de sus alumnas es una de las mayores satisfacciones: “Es un orgullo ver cómo van creciendo y cómo empiezan a creer en lo que pueden lograr”.

En un ámbito donde predominan los entrenadores hombres, reconoce que abrirse camino no siempre ha sido sencillo. “Somos pocas mujeres entrenadoras y a veces piensan que no sabemos mucho”, comenta. Aun así, asegura que su mayor motivación es acompañar a las jugadoras en sus metas deportivas. Algunas ya entrenan en Monterrey, mientras la academia continúa formando nuevas voleibolistas que aspiran a competir a nivel alto, el mismo sueño que ella persiguió desde niña.

Por: Ana Paula Vázquez
Silvia Elena Guerrero García, “Chivis”, se convirtió en la primera potosina en debutar en la Liga Mexicana de Softbol (LMS), hecho que marcó un precedente para el deporte profesional en San Luis Potosí. Con 19 años, la lanzadora y bateadora forma parte de las Bravas de León para la temporada 2026, luego de haber iniciado su carrera profesional con Sultanes de Monterrey en la campaña 2024-2025, tras acudir a los tryouts fundacionales del circuito.

Nacida el 19 de noviembre de 2005, Silvia comenzó a jugar softbol desde muy pequeña y acumula nueve años en el alto rendimiento. Ha integrado en diversas ocasiones la Selección Mexicana, con la que obtuvo medalla de plata panamericana y oro sudamericano, además de campeonatos nacionales representando a Sinaloa y Nuevo León. En el ámbito universitario, representa a la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), institución donde también cursa sus estudios.

Sobre su incursión en la liga profesional, destacó la relevancia de abrirse paso en una estructura históricamente vinculada al béisbol varonil. En su temporada de debut participó primero como outfielder y posteriormente como pitcher —su posición principal—, y formó parte del partido que estableció el récord Guinness de mayor asistencia en la historia del softbol femenil, con cerca de 14 mil personas en las gradas. Tras esa actuación, recibió nuevas oportunidades en encuentros clave, consolidándose en la rotación.

Guerrero subrayó que el respaldo del público fue determinante en ese proceso. “Los comentarios de la gente bonita que me estaba apoyando me sirvieron muchísimo, porque de verdad sentía el apoyo. A veces alguien solo pone ‘felicidades’ y parece algo pequeño, pero para nosotros son palabras muy honestas. A veces necesitas que te digan que estás haciendo buen trabajo, que eres suficiente, que eres talentosa, que te esfuerzas mucho y que te lo mereces”, expresó al referirse a los mensajes de aliento que recibe.

La jugadora reconoció que el alto rendimiento implica una exigencia constante que va más allá del terreno de juego. Señaló que ha enfrentado problemas de salud mental mientras sostiene rutinas de entrenamiento de cuatro o cinco horas diarias, siete días a la semana. “Es una pelea que se tiene que ganar todos los días. A veces estás cansada, triste o desmotivada, pero tienes que salir otra vez y ser valiente”, afirmó.

Para la potosina, la creación de la LMS abrió un espacio que antes no existía para niñas y jóvenes que hoy pueden aspirar a ser deportistas profesionales y verlo como una posibilidad real. “Sean valientes, porque van a estar solas y eso no está mal. Es lo mejor que tienen, porque es suyo. Nadie te va a poder quitar esa alma poderosa que tú tienes”, concluyó.

Janette Arriaga Aguirre no solo entrena para medirse con algunas de las mejores atletas del mundo; también lo hace mientras ejerce la maternidad. La potosina, licenciada en Educación Física y Deportes, entrenadora y atleta de alto rendimiento, ha representado a México en las semifinales de los CrossFit Games en 2024 y 2025, además de competir en el Wodapalooza 2025 en la categoría Elite por equipos. Lo que hace unos años veía “solo en la tele”, hoy lo vive desde la línea de competencia.

Su historia no comenzó en grandes escenarios, sino en entrenamientos funcionales a los que asistía de forma intermitente porque el gimnasio le quedaba lejos. Fueron otros atletas quienes la animaron a probar el CrossFit de manera formal. Apostó por una disciplina que exige fuerza, técnica y resistencia mental, y convirtió esa curiosidad en proyecto de vida.

El salto internacional llegó en mayo de 2024, cuando viajó a California en Estados Unidos para disputar las semifinales. Al principio no dimensionaba el alcance del logro. “No me lo creía… fue hasta que estuve ahí que me cayó el veinte de que estaba compitiendo al lado de gente que admiro”, admite. En el circuito competitivo también destacó en el Open en línea: en su cuarto año alcanzó el sexto lugar nacional y el puesto 538 a nivel mundial. “Para mí es wow”, afirma.

La preparación implicó sacrificios concretos. Su equipo entrenaba en Querétaro mientras ella permanecía en San Luis Potosí, por lo que viajaba cada fin de semana para integrarse a las sesiones colectivas. “Físicamente fue difícil… ellos ya estaban juntos y yo tenía que acoplarme. Pero era un sueño y dije: tengo que lograrlo”, explica. No pudo mudarse por trabajo ni por su hijo, así que convirtió el trayecto constante en la única alternativa para no renunciar.

A la exigencia deportiva se suma la maternidad. Jan entrena y compite acompañada de su hijo Mateo, con el respaldo de su familia. Aunque ha enfrentado cuestionamientos por continuar en el alto rendimiento, su postura es firme: “Yo debo estar bien para poder estar bien con él. Él y yo somos un equipo”. Su palabra clave es determinación: “Claro que me canso… pero es no quitar el dedo del renglón”. Con nuevas competencias en la mira, Jan Arriaga sigue construyendo una carrera que combina fuerza física, disciplina y una decisión firme de no elegir entre ser atleta o ser madre: porque la maternidad, lejos de frenarla, también la impulsa.

A los 55 años, cuando los médicos le prohibieron volver a correr por una lesión en las rótulas, María del Rosario Cervantes Méndez tomó una decisión que redefinió su vida deportiva: cambiar la carrera por la marcha atlética. Lo que comenzó como una alternativa en el Parque Tangamanga terminó llevándola a podios mundiales. Hoy, la potosina conocida como “Chayito” es referente del atletismo máster y ejemplo de que la edad no es un límite.

Su incursión en la marcha comenzó en 2016, después de años como corredora. A los seis meses de entrenamiento obtuvo un segundo lugar en la Copa Internacional en la Cuna de la Independencia. En 2017 repitió la hazaña a nivel nacional y, tras prepararse durante un año con un entrenador olímpico, decidió buscar un lugar en un campeonato mundial. Contra los pronósticos —y pese a sus propios temores al competir junto a atletas olímpicas— se colocó como la segunda mejor mujer del mundo en su prueba. “No importa que empieces a los 30, a los 40 o a los 50. Que no te digan que no puedes. Tú puedes hacer lo que tú quieras”, afirma.

Desde entonces ha representado a México en campeonatos mundiales en Filadelfia y Gotemburgo, Suecia, donde obtuvo medallas de plata y oro, respectivamente. En marzo de 2025, en el World Masters Athletics Indoor Championship en Gainesville, Florida, registró 1:07:08 en 10 km marcha y 18:37.65 en 3 km. Ese mismo año, el Campeonato Nacional de Pista y Campo se realizó en su honor, donde ganó oro en 5 y 10 km, además de recibir el reconocimiento al Mérito Deportivo 2025.

En el ámbito internacional más reciente, dentro de la categoría W65-69, sumó oro y plata en el Campeonato Centroamericano y del Caribe Máster (NCCMA) 2025 y dos oros más en el Campeonato Sudamericano Máster en Chile. Entre todas sus preseas, una de las más significativas fue la obtenida en 20 km por equipos, prueba que completó sin amonestaciones técnicas, un logro fundamental en una disciplina donde la técnica lo es todo. En 2022 fue nombrada la mejor atleta del año por la asociación nacional del deporte máster, siendo la primera mujer en recibir esa distinción.

Madre de familia, Cervantes Méndez asegura que sus hijas son su motor y que cada competencia la enfrenta pensando en ellas. Defiende que el atletismo es “el deporte más noble”, porque cualquiera puede practicarlo, incluso después de cumplir con el trabajo, el hogar y la maternidad. En lo inmediato competirá nuevamente en Florida y proyecta asistir al Campeonato Mundial de Atletismo al Aire Libre Masters (WMAC) en Corea. Mientras tanto, lanza un llamado a atletas mayores de 30 y 35 años a integrarse a la Asociación de Atletas Máster del Estado. Su historia, insiste, es prueba de que nunca es tarde para empezar.

Santas del Potosí inició la reconfiguración de su plantel para la temporada 2026 de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional Femenil (LNBP) con la contratación de las extranjeras Asia Henderson y Christeina Bryan, además de la designación de Luis Andrés García Sevilla como nuevo entrenador del equipo.

Asia Henderson, ala-pívot y pívot de 1.90 metros, es originaria de Laurinburg, Carolina del Norte y portará el número 42. Cuenta con formación en la NCAA División I con Wichita State y UNCW, experiencia en la Liga Mexicana de Baloncesto Profesional Femenil con Mieleras de Guanajuato y paso internacional por Albania, en la Liga Unike. En su perfil destacan el liderazgo en bloqueos y protección del aro, así como registros superiores a 15 rebotes por partido en experiencia europea.

A la plantilla se suma Christeina Bryan, número 17, posición 4 – pívot de 1.85 metros, nacida en Saint Thomas, Jamaica. Se formó en Camperdown High School y Arizona Western College, y consolidó su desarrollo en Georgia State University dentro de la NCAA División I. Es una jugadora versátil, con presencia en la pintura, capacidad ofensiva y eficiencia en tiros de campo.

En el banquillo, el equipo estará encabezado por Luis Andrés García Sevilla, quien acumula más de 35 años de trayectoria como entrenador de selecciones nacionales varoniles y femeniles. Es campeón nacional en múltiples ocasiones, creador de Gansos Salvajes UIC en la LNBP, socio fundador de la Liga ABE Estudiantil, galardonado con la medalla Ducit et Docet y el entrenador mexicano con más años consecutivos como head coach en la LNBP, con 15 temporadas y clasificaciones constantes a playoffs.

Luego de haber quedado fuera sin explicación pública durante la temporada 2025, las Santas del Potosí volverán a competir a partir del 12 de marzo. Para la actual campaña, la LNBP Femenil estará integrada por ocho equipos; la quinteta potosina disputará seis partidos en marzo, nueve en abril y uno en mayo antes de definirse los equipos que avanzarán a la postemporada.

El Clausura 2026 podría marcar un antes y un después en la carrera de Silvana González. La futbolista formada en el Atlético de San Luis realizará una semana de pruebas con el Atlético de Madrid Femenil una vez que finalice el torneo en la Liga MX Femenil.

De acuerdo con información confirmada a Karen Peña, colaboradora de este medio, la jugadora potosina viajará a España para incorporarse temporalmente a los entrenamientos del conjunto colchonero, donde será observada con miras a una posible integración al plantel.

Silvana González Díaz Barreiro pertenece al Atlético de San Luis desde 2017. Surgida de las fuerzas básicas del club, debutó profesionalmente el 12 de marzo de 2022 y desde entonces ha disputado más de 70 partidos en la Liga MX Femenil, consolidándose como una pieza constante dentro del equipo potosino.

En el ámbito internacional, fue parte de la Selección Mexicana Sub-20 que conquistó el Premundial de la CONCACAF 2023, sumando un logro importante a su trayectoria.

Este año ha sido especialmente significativo para la futbolista, luego de superar una lesión de ligamento cruzado que la dejó fuera durante todo el torneo pasado. En el actual Clausura 2026 ha visto acción en ocho encuentros, cuatro como titular, y ya registra un gol, reflejando una recuperación positiva tanto en lo físico como en lo futbolístico.

Su rendimiento también le permitió regresar a la convocatoria de la Selección Mexicana Sub-20 en esta Fecha FIFA, donde todo indica que arrancará como titular frente a España, en un compromiso que podría servirle como vitrina internacional previo a su prueba en el futbol europeo.

La oportunidad en Madrid representa un nuevo desafío para Silvana González y una posibilidad real de que el talento surgido en la cantera del Atlético de San Luis trascienda fronteras.

En un gremio donde durante años las mujeres fueron minoría, Martha Elena Zaragoza Valtierra recibió en Hermosillo, Sonora, el Premio Fray Nano 2025 por más de dos décadas de trayectoria en el periodismo deportivo. El reconocimiento, otorgado por la Federación de Cronistas Deportivos, distingue su trabajo en radio, medios locales y nacionales, además de su colaboración de más de 15 años con el Sistema Informativo en Deportes en Estados Unidos.

La premiación también reflejó la brecha que aún persiste. En la categoría en la que fue galardonada solo hubo dos mujeres frente a una mayoría masculina. Aunque estados como Durango y Veracruz llevaron representantes, a nivel nacional la presencia femenina sigue siendo reducida. En San Luis Potosí, junto con Ailed López fueron reconocidas, un avance que, consideró, marca un precedente para la entidad.

Martha Zaragoza inició su carrera hace más de 20 años, cuando las mujeres en deportes eran contadas. Recuerda que tras la salida de varios reporteros pidió quedarse al frente del área y le respondieron: “no creemos que una mujer pueda quedarse; los jefes no van a querer”. En otra etapa, cuando consiguió información exclusiva para un programa de radio, su entonces superior le cuestionó su vida personal. “Antes eso pasaba y no podías decir nada; hoy está castigado”, afirmó.

Durante años también tuvo que responder a dudas sobre si realmente sabía de fútbol o insinuaciones por cubrir ese deporte. “Ya no somos la muñequita que ponían en pantalla mientras los hombres hablaban”, expresó al señalar que el escenario ha cambiado, aunque persisten comentarios machistas y visiones generacionales que aún deben transformarse. A su favor, dijo, las nuevas generaciones ya identifican con claridad cuando existe discriminación.

Al recibir el premio, lo dedicó a sus padres —quienes la apoyaron desde el inicio, incluso cuando su madre le consiguió una cámara para aprovechar una oportunidad laboral— así como a su esposo e hija, quienes respaldan sus constantes coberturas dentro y fuera del estado. Convencida de que el periodismo construye memoria, aseguró que quiere seguir escribiendo y abrir camino para que “una niña ya no se cuestione si puede o no puede hablar o practicar deportes”, sino que tenga claro que puede lograrlo trabajando.